El primer paso es agendar la sesión con la fecha prevista de
parto. De esta manera, podemos asegurarnos un espacio dentro de
esas primeras dos semanas tan importantes. Al realizar la reserva,
se abonará una pequeña señal para garantizar la disponibilidad de
la fecha.
Una vez que tu bebé haya nacido, simplemente avísame y ajustaremos
la fecha definitiva de la sesión. Nos aseguraremos de que sea en
el mejor momento para que tu bebé esté cómodo y tú relajada.
Unos días antes de la sesión, estaré en contacto contigo para
darte algunos consejos útiles y preparativos que te ayudarán a que
todo salga perfecto. Te enviaré una pequeña guía con
recomendaciones para que tanto tú como tu bebé estén listos y
tranquilos.
Cuando llegue el gran día, todo estará organizado para que
disfrutes al máximo. Este es un momento especial, y tu bebé será
el protagonista. No te preocupes si necesita alimentarse, un
descanso o un cambio de pañal, ¡el ritmo lo marca él! Nos
adaptaremos a sus necesidades para que las fotos reflejen toda
su belleza y tranquilidad.
Estoy aquí para hacer que este proceso sea lo más fluido y
placentero posible. ¡Será un día lleno de momentos mágicos que
atesorarás para siempre!